En estos días han salido en prensa diversas noticias referentes a la retirada de determinados símbolos religiosos de lugares públicos, generando cierto revuelo entre partidarios y no partidarios en un Estado en el que parece que la mano de la Iglesia alcanza más allá que en otros países de su entorno social y político, hasta el punto de tener un margen de ingerencia fuera de lo común para una confesión religiosa con mayor o menor número de fieles. Son varias las circunstancias históricas que refrendan esta posición de la Iglesia pero sin duda la más reciente y la que más a calado en el sentir social de España sea el período de la Guerra Civil donde la Iglesia se posicionó con el bando agresor a la II República e hizo de aquella confrontación una Cruzada y los cuarenta años de dictadura posteriores a aquella derrota militar de los demócratas.
Los que defienden la permanencia de los símbolos católicos y de determinados rituales en el seno de la Administración Pública son los herederos ideológicos de aquellos que en el año 36 del siglo pasado se alzaron en armas para derrocar un régimen elegico por sufragio universal. Herederos que han sabido suavizar un tanto su parecer ante una opinión pública influenciada por otras circunstancias históricas, sabedores que ese maquillaje les permite tener un acceso a mayor número de votantes.
Son esos que pretenden haber emprendido un viraje hacía el centro ideológico pero que mantienen discursos rallanos en lo extremo, discursos que poco o nada difieren de los vividos hace setenta años. Exaltación de lo católico como símbolo de todos, como creencia única y verdadera y donde mantenerse a un lado tiene el caríz de "significación". Aferrados a una simbiosis Estado - Iglesia que durante cuarenta años los hizo prácticamente indiferenciables. Tanto monta, monta tanto. Estado aquel que entregó la Educación a curas y monjes para formar una sociedad callada y sumisa, una masa ingente silenciosa ante lo que ocurría antes sus ojos. Vencida la vía democrática en la guerra, sometida cruelmente en la represión posterior la Iglesia se empeñó en exaltar la figura del dictador como garante de paz en España.
El dictador supo devolver el favor, haciendo de la Iglesia el estandarte del nuevo Estado surgido tras el conflicto y convertirlo en el faro espiritual de Europa. Faro que se perdía en la niebla del atraso y la misería, mientras Europa se convertía en una locomotora cada vez más alejada de la estación a la que la guerra y la dictadura nos habían llevado.
Al igual que el régimen salpicó de sus valores cada uno de los rincones de nuestro Estado con sus nombres, símbolos y monumentos; la Iglesia campó a sus anchas ritualizando cada acto del Estado, imbricándose en la sociedad mediante la imposición, convirtiéndose en símbolo en los Cuerpos de Seguridad del Estado.
Aquellos tiempos no murieron con la Transición para pasar a ser otro de los puntos en los que se pasó de puntillas dictaminando la no confesionalidad constitucional del Estado pero sin atreverse a tocar nada de la simbología impuesta durante tantos años. Cambiamos las formas pero no el propósito. Los que alcanzaron la víctoria en el 39 seguían ganando batallas aún terminado su régimen.
Ahora, treinta años después de iniciado el proceso de cambio de la dictadura a un régimen democrático, la Historia nos ofrece el momento de revisar y terminar aquellos aspectos en los que la Transición no tuvo los arrestros necesarios para modificar sustancialmente las estructuras del Estado y generar, como hubiera sido debido, un nuevo Estado heredero de aquella II República. Muy al contrario en lugar de ser herederos de la democracia la Transición dará lugar a una democracia heredada de la propia dictadura. Si no fuera así sería inexplicable el ascenso a la Jefatura del Estado de un Borbón educado a la sombra del dictador desde inicios de los años 50. Atado y bien atado, dejó dicho el dictador y en muchos aspectos parece que así fuera. La permanencia de miembros de los gobiernos dictatoriales en las posteriores estructuras democráticas, la continuidad de determinadas "familias" enriquecidas bajo el amparo del dictador no perderán un ápice de su importancia mas aún se introducirán en las nuevas instituciones para seguir manteniendo su status.
Al calor de este inacabado proceso nos encontramos en nuestros días, en los que algunos rebeldes siguen enfrentándose a grandes aspas de molino para intentar cambiar aquello que el propio Estado - incluso bajo gobiernos progresistas - no ha tenido agallas de afrontar.
Aquellos que no tenemos una creencia religiosa o los que difieren de la mayoritaria tenemos que sufragar con nuestros impuestos un Concordato con el Vaticano, tenemos que seguir pagando las reformas que se llevan a cabo en edificios privados de la Iglesia sin que el Estado tenga control alguno sobre ellos, seguimos nombrando un toponimia medieval impuesta para robar denominaciones indígenas anteriores, tenemos que ver simbología católica en cientos de monumentos civiles, en parajes naturales, etc....
Por si todo esto fuera poca prueba de nuestra tolerancia, también tenemos que soportar en las escuelas públicas de nuestros hijos, en nuestros centros de trabajo dependientes de la Administración, en los Ayuntamientos o en los cuarteles la preeminencia de símbolos católicos. Tenemos que soportar la imposición de una supuesta mayoría o la conservación de una tradición mal entendida...y si nos alzamos contra esto, inmediatamente seremos nosotros los intolerantes y los radicales.
Pues si, yo me declaro rebelde y radical en pos de la laicidad de un Estado porque considero que desde la neutralidad es desde donde únicamente se pueden garantizar los derechos y libertades de todos los ciudadanos sea cual sea su creencia. El Estado no puede posicionarse en el lado de un grupo de ciudadanos en base a algo tan insustancial como el número de afiliados que tenga una determinada organización. Al Estado le deben importar los ciudadanos por igual y sin distinciones, y las religiones - sean cuales sean - diferencian, discriminan e imponen. Si hay algo contrario a la democracia es la religión y la católica quizás muy por delante de algunas otras...baste con echar un vistazo a su organización interna, sus modos y sus rituales.
Como el movimiento se demuestra andando, en breve solicitaré a la Administración en la cual desarrollo mi trabajo la retirada de una estatua religiosa católica del lugar común de las dependencias.
Ya iré contando como se desarrolla la batalla....porque auguro que no será fácil.
domingo, 30 de noviembre de 2008
sábado, 22 de noviembre de 2008
El valor de las cosas.....
Este blog está vinculado a una web relacionada con viajes, viajes en moto en que se cubren distancias relativamente grandes, miles de kilómetros en los que se cruzan muchos tipos de diferentes paisajes -urbanos y naturales - donde la cámara tiende a plasmar panóramicas con la intención de encerrar todo lo que el ojo del viajero percibe con el propósito de reflejar la propia esencia del viaje.
Cualquiera diría que es un tarde fea, contradictoriamente calificariamos como mal tiempo a este ejercicio de vida que supone la lluvía y lo que ella atrae. En mi país no llueve mucho, no existen los ríos más que cuando la lluvía arrecia hasta el punto de convertir los barrancos en riachuelos y arroyos. De modo que la naturaleza parece agradecer sobre manera cada pequeña gota de lluvía que se precipita sobre la árida tierra de este seco sur tiñendose de verde allí donde las rocas y el volcán dejan espacio a la vegetación.
Al bajarme del coche algo en mi hizo que abandonara la costumbre mecánica de dirigirme al interior de la casa. Algo me hizo fijarme en el jardín y verlo con otra mirada. Tomé la cámara, que siempre viaja conmigo, coloqué el objetivo 70-300 y activé el macro con la intención de buscar detalles que suelen escapar de nuestra visión. Como si de un detective en busca de pruebas se tratara, caminé entre los árboles con la vista fija en sus hojas, me encorvé para buscar entre las plantas más bajas el mapa que dibujan las gotas atrapadas por las hojas y las flores.
El disparador se iba accionando casi instintivamente robando momentos de efímera belleza, mientras mi mano giraba el objetivo y mi cuerpo se movía en busca del ángulo más preciso para atrapar el juego del agua sobre mi jardín.
A la vez que el botín de tanta belleza quedaba a buen reacudo en mi cámara, comencé a pensar cuanto podemos encontrar en las pequeñas cosas. Que fácil y la vez que difícil es encontrar lo bello y cuanto de simbología puede tener un ejercicio tan simple como captar fotografías. Cuanta cantidad de cosas pueden pasar desapercibidas a nuestra atención a pesar de estar tan cerca de nosotros. Como no es preciso recorrer miles de kms para encontrar un paisaje excepcional....cuando este se encuentra casi bajo nuestros pies.
Ocurre que, en este mundo materialista, nos olvidamos en muchas ocasiones, de lo que tenemos alrededor, de las pequeñas ocasiones, de disfrutar plenamente de momentos, cosas y circunstancias que tenemos mucho más cercanos de lo que creemos.....
Es increíble cuanta belleza puede quedar albergada en una sola gota de agua.....como tanto amor transmite cada beso de Nauzet.
domingo, 16 de noviembre de 2008
Emigrantes
Vivimos en tiempos de crisis, tiempos de caída de mercados y de desasosiego generalizado.
Sin embargo, existen en el mundo muchos millones de personas empeñadas en cambiar su modo de vida, en conseguir un lugar para el trabajo, el progreso y la esperanza. Aunque el lugar donde se concentran todas esas esperanzas se encuentre en recesión económica.
Los que vivimos a este lado del mundo, del lado de la opulencia aprendemos rápidamente jerga económica, consultamos las páginas centrales de los diarios que antes descartábamos para pasar antes a las que nos hablan de deportes.
Pero una ingente tropa de seres humanos espera en estos momentos en algún punto de la costa de África Occidental para embarcarse en una nave apenas destinada para pescar a unos cientos de metros de la costa, en un viaje de miles de kms, sin apenas casi medios, con la esperanza como único pertrecho obligado.
Ellos no saben de crisis. Nuestra crisis es su porvenir y el de sus familias. Nuestro capitalismo voraz e inhumano sólo sabe de África para expoliar sus fuentes de energía, sus materias primas, sus materias suntuosas y todo aquello cuanto permite tanto lujo en Europa como miseria en el hemisferio sur.
Los modos de recibir a estas personas varían desde los solidarios de muchos a los rascistas y xenófobos de unos pocos pero en ocasiones más ruidosos que los más. Dice la Historia que todos somos emigrantes...desde aquellos primeros homínidos que, llamados por no sé sabe bien qué instinto, abandonaron el continente africano para colonizar cada rincón de este planeta.
Pero aparte de la Historia de Todos, existe la Historia de cada uno de nosotros en la que indagar y buscar referentes que nos puedan servir para explicar cosas que nos afectan.
Tras el fallecimiento de mi viejo, me puse a revolver papeles....rebuscando en esa Historia que forma parte de mi mismo, que me ha construído como persona, que me ha dado la ideología, el pensamiento y todo lo que soy.
Legajos, documentos amarillados por el paso inexorable del tiempo, escrituras de tierras con nombres que se pierden en el árbol genealógico de mis antepasados. Maletas mareadas por viajes transoceánicos de ida y vuelta.
Así llegan a mis manos dos documentos de un valor muy alto: los pasaportes con los que mi padre y mi madre abandonaron Canarias y Galicia, respectivamente, para aventurarse en un viaje a una tierra lejana, extraña, conocida por los testimonios que escribían aquellos primeros en llegar a los que aún quedaban en sus tierras. Aventurados en busca de una vida mucho mejor fuera de la miseria de una post guerra que parecía no acabar y que se cebaba en sus lugares de origen.
Mi viejo que, era una persona muy dada a contar sus vivencias, siempre me había comentado sobre su viaje a Brazil que fue su primer destino, de como luego cruzó ilegalmente la frontera con Uruguay en el interior de un incómodo y lentísimo ferrocarril. Cualquier momento en torno a un buen asado servía para que Lolo abriera aquel baúl de conocimientos, de experiencias y de una forma de vivir de la que las generaciones que venimos detrás nos hemos olvidado.
Papá participó en la Sociedad Islas Canarias. Eso que ahora algunos achacan a los emigrantes de aquí lo hacían nuestros emigrantes allá. La Sociedad Islas Canarias se convertía en un espacio para encontrar el origen común de todos, donde el gofio y el mate se confundían entre costumbres nacidas y adquiridas. Mi viejo fue un trabajador y un impulsor decidido de este lugar donde miles de canarios emigrados y las generaciones de canarios criollos se sienten como en su casa...como en Canarias.
Quiso el destino que papá y mamá hicieran coincidir su vidas en aquel lejano y pequeño país del Cono Sur. Allá por 1965, como en las pelis de amor, se prometieron pasar el resto de su vida juntos. Será la muerte que no el olvido la que ponga fin a aquel inicio. Mil vicisitudes, penurías, alegrías, momentos de bonanza y otros de apretarse el cinturón...pero sobre todo trabajo y una dedicación obstinada en buscar lo mejor.

En este buque embarcó el viejo desde el Puerto de Santa Cruz a Brazil el 18 de Junio de 1960.
El Cabo San Roque y el Cabo San Vicente, propiedad de la empresa naviera "Ybarra y Cía SA", con sede en Sevilla, fueron construidos con los números 75 y 76 respectivamente, en los astilleros de la Sociedad Española de Construcción Naval en factoría de Bilbao. el primero fue botado al agua el 23 de abril de 1955 y se entregó en agosto de 1957; el segundo se botó el seis de octubre de 1956, para ser entregado a sus armadores en abril de 1959. En 1978 , ya reparado es adquirido por el gobierno cubano, incorporándose a la empresa de Navegación Mambisa con el nuevo nombre de AFRICA CUBA, destinándose al transporte de tropas a Etiopía y Angola. En el mes de julio de ese mismo año quedó amarrado en el puerto de Mariel (norte del país) y el 26 de julio de 1982 arribó al puerto de Barcelona,a remolque, donde es vendido a la naviera hindú Mogul Lne. Ltd. con sede en Bombay, dedicándose al transporte de peregrinos con el nuevo nombre de NOOR JEHAN. En febrero de 1984 se encontraba amarrado en Bombay, siendo vendido un año después para desguace, a chatarreros de Pakistán.
En 1978, esta historia se convierte en una historia de emigrantes retornados. No todos retornamos, en realidad el único retornado fue papá. Mamá volvía a emigrar, volvía a encerrar su vida en una maleta y a llevarla a miles de kms de la que ya era su casa. Yo, con apenas 9 años recién cumplidos viviría mi experiencia migratoria. Cambian las formas, cambian los medios....cayucos por aviones, bolsas de plástico por maletas, océanos por espacio aéreo, playas como destino clandestino por aeropuertos....pero el fin es el mismo: Emigrar.
Y emigrar para qué? para seguir trabajando, para seguir luchando....castigo de los que no tienen o buscan tener apenas un poquito más.
Hoy, treinta años después, papá nos ha dejado. La enfermedad le ha robado algunos buenos años para seguir disfrutando de su sapiencia, de su cultura en esa universidad que dicen que es la vida, de sus asados de tira en el fondo de casa.
Así quería convertir este espacio virtual en un homenaje a su persona y a aquellos cientos de seres humanos que se enfrentan al duro atlántico bajo un cielo negro de un millón de estrellas con el pensamiento en lograr un futuro mejor.
Gracias viejo porque una vez tu fuistes uno de esos emigrantes.
Gracias por el porvenir que nos has dado y por el mensaje que tu existencia ha dejado entre nosotros y que yo me encargaré de transmitir en mis hijos....porque espero que su comprensión evite el que mañana tengan que volver a emprender esa dura aventura de emigrar.

En este buque embarcó mamá en el Puerto de A Coruña con destino Montevideo el 17 de Mayo de 1958.
Juan de Garay
Incorporado a la bandera Argentina en 1947 por Transatlántica Argentina. Construído originariamente como "Olympic" de bandera alemana, tenía 10.372 tons, capacidad para 320 pasajeros de 1ª, 350 de turista y 200 inmigrantes. Hizo viajes de crucero a Génova, Canales Fueguinos, Golfo de México y escalas. El 9 de Julio de 1958, arribado de Genova, es vendido para desguace en España.
Incorporado a la bandera Argentina en 1947 por Transatlántica Argentina. Construído originariamente como "Olympic" de bandera alemana, tenía 10.372 tons, capacidad para 320 pasajeros de 1ª, 350 de turista y 200 inmigrantes. Hizo viajes de crucero a Génova, Canales Fueguinos, Golfo de México y escalas. El 9 de Julio de 1958, arribado de Genova, es vendido para desguace en España.
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domingo, 9 de noviembre de 2008
senegal 2009
Profesores de Backombel
Aquel proyecto del que les hablaba allá por el mes de Julio ha continuado su avance. Las primeras gestiones efectuadas con la Embajada de Senegal en Madrid no han dado fruto alguno. A pesar de nuestra buena voluntad, de lo estudiado del proyecto, de la cantidad y calidad de los colaboradores con los que cuenta y que el apoyo solicitado no incluía cantidad económica alguna; nos hemos topado con la ignorancia absoluta de los responsables de esta institución.
Lejos de cejar en nuestro empeño y darnos por vencidos ante este primer revés en nuestras intenciones, hemos seguido buscando formas para hacer llegar nuestra colaboración hasta Senegal. Una vez cerrada la puerta de la vía de las instituciones optamos por buscar una Organización No Gubernamental que trabajara en la zona y a la que pudiera interesar el proyecto.
Así, Marcos, consigue contactar con el responsable de la organización Por una Sonrisa en África, Mario Llonch Capella, que mantiene varios proyectos humanitarios en Senegal. Entre ellos una escuela infantil en la localidad de Backombel en las proximidades de Mbour a unos 100 kms de Dakar. http://www.puse.org/
Esta persona se muestra muy interesado en nuestro proyecto y en que desarrollemos el trabajo de campo en la citada escuela para lo que nos ofrece todo tipo de colaboración, incluída, la estancia en el tiempo que pasemos allá.
La puesta en contacto con personas que ya trabajan en labores humanitarias en Senegal nos sirve para conseguir mayor información que enriquece nuestro proyecto y el valor del mismo. Así conocemos de primera mano un hecho que Marcos, como responsable técnico del proyecto, conocía pero quizás no en toda su gravedad. Se trata de la gran cantidad de infecciones oculares que se generan por las dificultades higiénicas que afectan a los nacimientos. Así muchos niños padecen secuelas de esas infeccione que les llevan, en los casos más graves, a sufrir ceguera monoculares e, incluso, bioculares. Para combatir este problema, intentaremos en la medida de lo posible, aportar más cantidad de colirios antibióticos y fármacos oculares que son de muy fácil aplicación y pueden facilitar muchísimo la vida cotidiana de estos niños y sobre todo no afectar al aprendizaje en la escuela.
Así el proyecto, en un principio ralentizado por la inoperancia burocrática de la Embajada vuelve a recobrar todo el vigor con la aportación de esta importante Organización No Gubernamental conocedora del lugar de destino de nuestra colaboración.
El profesor Pierre y Mario en la puerta de una clase en Backombel

Clase en Backombel

Niños apadrinados y escolarizados en Mbour
Para otorgar mayor contundencia al proyecto, en breve crearemos una web donde reflejar cada noticia y circunstancia que repercuta en el mismo. Para ellos hemos procedido a reservar el domino http://www.africaenlamirada.com/. Que en breve se convertirá en el vehículo transmisor de esta locura de dos moteros empeñados en llegar al corazón de Senegal a llevar toda la colaboración que nos sea posible.
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domingo, 27 de julio de 2008
Senegal 2008 - Proyecto Mirando a África

Mirando a África es un proyecto que nace a inicios del año 2008 en las conversaciones entre Marcos Ferrao Alonso y Juan Manuel Ramos Santos que comparten una gran afición por las motos a la vez que por los viajes. La idea inicial trata simplemente de un viaje en moto planteando diversos lugares que podrían ser visitados. Así surge el nombre de Senegal y la posibilidad de acudir hasta este país de la costa occidental de África para visitarlo, intentado aunar un viaje en moto con un cierto aspecto de aventura, saliendo de las rutas más típicas y conocidas, como el Magreb, para adentrarnos en el África subsahariana.
Como en todo proyecto, se plantearon pros y contras, aspectos del viaje, se recabó información sobre otros viajes realizados en moto, consulta de guías, fotos, mapas y demás elementos que consideramos útiles. En todo este vaivén de datos e información y en determinado momento se comienza a barajar otra posibilidad.
Cada día, en las páginas de los diarios y las cabeceras de los informativos televisivos nos encontramos con el drama de la emigración que desde África intenta alcanzar las costas del primer mundo. Siendo uno de los puntos conocidos de partida de las embarcaciones que portan a estas personas la costa de Senegal. Así surge el pensamiento de convertir un viaje de vacaciones en algo más, en la posibilidad de aportar colaboración a ese lugar en el que nos dirigiremos a bordo de nuestras motos.
Las características propias del medio de transporte que se utilizará en este viaje, la moto, con su limitada capacidad de carga y la lejanía del lugar elegido no dejan mucha posibilidad a la hora de establecer un proyecto de ayuda humanitaria. Sin embargo, los conocimientos profesionales de Marcos Ferrao Alonso aportan un aspecto fundamental en el que se solventan las escasas posibilidades de carga, los inconvenientes por la distancia a la vez que es un campo de trabajo profesionalmente conocido.
De modo, que se soluciona una de las dudas principales…¿Qué tipo de ayuda podrían aportar dos moteros en viaje a Senegal? Nace la idea de construir un proyecto solidario basado en acudir con material óptico a alguna población de Senegal. Un material que es relativamente fácil de transportar y con el que se podría trabajar durante un par de semanas intentando dar una mejor calidad de vida a aquellas personas a las que podamos llegar en el lugar de destino.
Se trata básicamente de acudir a una población del país africano y durante unas semanas trabajar con la población del lugar efectuando exámenes de visión a sus habitantes y dotarlos del material óptico que sea preciso. Los datos técnicos se resumen en un apartado específico de la redacción del proyecto.
Una vez solucionada la primera duda citada surge la necesidad de darle una denominación que lleva unas cuantas deliberaciones hasta dar con el nombre de “Mirando a África”. Una denominación en consonancia con la naturaleza de nuestro proyecto pero que también pretende tener un mensaje subliminal en el que todos deberíamos mirar al continente africano con ojos de futuro, solidaridad y esperanza.
Tan sólo queda una duda por solventar… ¿A qué población acudir con este material? Las gestiones realizadas con diversos proveedores de material óptico nos han facilitado aproximadamente unas 100 parejas de cristales. Una cantidad considerable pero que tiene limitaciones si se acude a una gran ciudad o centro con una población excesiva. Por tanto, el proyecto tomaría como base alguna población rural en la que pudiera concentrarse el trabajo.
El planteamiento del proyecto es altruista ya que, al menos hasta el momento, no se cuenta con ningún tipo de financiación y todo el material aportado será de donaciones de empresas de material óptico y en el caso de las gafas de protección solar serán de donaciones de particulares.
De forma que únicamente se hace precisa la localización de una población a la que acudir con este material y los permisos administrativos necesarios para realizar esta labor. Es ahí donde solicitamos la colaboración de la Embajada de Senegal en España con la que ya nos hemos puesto en contacto telefónico transmitiendo nuestras intenciones y la base del proyecto. El viaje sería llevado a cabo en el mes de Noviembre, sin confirmar aún fechas concretas, aprovechando el final de la temporada húmeda.
La base fundamental de este proyecto solidario reside en la idea de compaginar un viaje en moto con la intención de aportar algo a los demás. En este caso de mejorar la calidad de vida de las personas, facilitarles sus tareas diarias y prevenir el deterioro de su salud visual. Esta es la labor en la que nos encontramos ahora y a la que tan sólo le falta un destino para convertirse en una realidad y quién sabe si en un proyecto con continuidad en el futuro.
Como en todo proyecto, se plantearon pros y contras, aspectos del viaje, se recabó información sobre otros viajes realizados en moto, consulta de guías, fotos, mapas y demás elementos que consideramos útiles. En todo este vaivén de datos e información y en determinado momento se comienza a barajar otra posibilidad.
Cada día, en las páginas de los diarios y las cabeceras de los informativos televisivos nos encontramos con el drama de la emigración que desde África intenta alcanzar las costas del primer mundo. Siendo uno de los puntos conocidos de partida de las embarcaciones que portan a estas personas la costa de Senegal. Así surge el pensamiento de convertir un viaje de vacaciones en algo más, en la posibilidad de aportar colaboración a ese lugar en el que nos dirigiremos a bordo de nuestras motos.
Las características propias del medio de transporte que se utilizará en este viaje, la moto, con su limitada capacidad de carga y la lejanía del lugar elegido no dejan mucha posibilidad a la hora de establecer un proyecto de ayuda humanitaria. Sin embargo, los conocimientos profesionales de Marcos Ferrao Alonso aportan un aspecto fundamental en el que se solventan las escasas posibilidades de carga, los inconvenientes por la distancia a la vez que es un campo de trabajo profesionalmente conocido.
De modo, que se soluciona una de las dudas principales…¿Qué tipo de ayuda podrían aportar dos moteros en viaje a Senegal? Nace la idea de construir un proyecto solidario basado en acudir con material óptico a alguna población de Senegal. Un material que es relativamente fácil de transportar y con el que se podría trabajar durante un par de semanas intentando dar una mejor calidad de vida a aquellas personas a las que podamos llegar en el lugar de destino.
Se trata básicamente de acudir a una población del país africano y durante unas semanas trabajar con la población del lugar efectuando exámenes de visión a sus habitantes y dotarlos del material óptico que sea preciso. Los datos técnicos se resumen en un apartado específico de la redacción del proyecto.
Una vez solucionada la primera duda citada surge la necesidad de darle una denominación que lleva unas cuantas deliberaciones hasta dar con el nombre de “Mirando a África”. Una denominación en consonancia con la naturaleza de nuestro proyecto pero que también pretende tener un mensaje subliminal en el que todos deberíamos mirar al continente africano con ojos de futuro, solidaridad y esperanza.
Tan sólo queda una duda por solventar… ¿A qué población acudir con este material? Las gestiones realizadas con diversos proveedores de material óptico nos han facilitado aproximadamente unas 100 parejas de cristales. Una cantidad considerable pero que tiene limitaciones si se acude a una gran ciudad o centro con una población excesiva. Por tanto, el proyecto tomaría como base alguna población rural en la que pudiera concentrarse el trabajo.
El planteamiento del proyecto es altruista ya que, al menos hasta el momento, no se cuenta con ningún tipo de financiación y todo el material aportado será de donaciones de empresas de material óptico y en el caso de las gafas de protección solar serán de donaciones de particulares.
De forma que únicamente se hace precisa la localización de una población a la que acudir con este material y los permisos administrativos necesarios para realizar esta labor. Es ahí donde solicitamos la colaboración de la Embajada de Senegal en España con la que ya nos hemos puesto en contacto telefónico transmitiendo nuestras intenciones y la base del proyecto. El viaje sería llevado a cabo en el mes de Noviembre, sin confirmar aún fechas concretas, aprovechando el final de la temporada húmeda.
La base fundamental de este proyecto solidario reside en la idea de compaginar un viaje en moto con la intención de aportar algo a los demás. En este caso de mejorar la calidad de vida de las personas, facilitarles sus tareas diarias y prevenir el deterioro de su salud visual. Esta es la labor en la que nos encontramos ahora y a la que tan sólo le falta un destino para convertirse en una realidad y quién sabe si en un proyecto con continuidad en el futuro.
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